Algunos llaman a Galicia la tierra de las meigas.
Mi abuela solía contarme historias sobre las meigas gallegas cuando era pequeña. Con su bonito acento gallego un poco tristiño y su vitalidad intacta cual chica adolescente, me llevaba a pasear por los caminos de Santalla mientras me decía que ivamos en busca de las meigas.
Yo me extrañaba y le decía que las meigas no existían y que eso eran cosas de niños pequeños.
Entonces ella me respondía: "¿Qué van a ser cosas de niños pequeños, oh? ¿Tú quien te piensas que hace que la queimada queme cuando le cantas el conxuro?"
"Pues no sé. ¿Quién?" le decía.
"Pues las meigas. Que tú no las veas no quiere decir que no existan, ¡Por algo son meigas, home!."
" ¿Seguro?" seguía dudando yo.
" Habelas hailas" me confirmaba ella.
" Yaya, creo que se ha movido algo por allí..."
Aún cuando lo recordamos nos seguimos riendo.
jueves, 27 de noviembre de 2008
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